12.1 C
San Juan
InicioEl mundoArranca la regularización masiva de inmigrantes en España con largas filas, dudas...

Arranca la regularización masiva de inmigrantes en España con largas filas, dudas y un sistema bajo presión


MADRID.– Con carpetas bajo el brazo, turnos impresos y horas de espera por delante, miles de migrantes comenzaron este lunes a solicitar en persona la regularización de su situación en España. El proceso, que el gobierno de Pedro Sánchez presenta como una medida “de justicia” y una necesidad económica, podría alcanzar a cientos de miles de personas que hoy viven y trabajan en el país sin autorización.

La iniciativa, anunciada en enero y puesta en marcha este mes, ofrece un permiso de residencia de un año —renovable— a quienes acrediten haber vivido al menos cinco meses en España y no tengan antecedentes penales. El plazo para presentar las solicitudes se extiende hasta finales de junio, pero el corto margen ya genera inquietud frente a la magnitud del desafío.

Las cifras varían según las fuentes. El gobierno estima que el programa podría beneficiar a unas 500.000 personas, mientras que el centro de estudios Funcas eleva el número hasta alrededor de 840.000.

Migrantes hacen fila frente al Ayuntamiento de Barcelona para obtener la documentación necesaria para solicitar la amnistía migratoria en EspañaEmilio Morenatti – AP

Desde primera hora del lunes, el operativo se desplegó en todo el país. Más de 370 oficinas de Correos, junto a dependencias de la Seguridad Social y oficinas de migración, comenzaron a recibir a los solicitantes. A esto se suman las presentaciones online, habilitadas desde la semana pasada.

Pero el arranque dejó escenas que combinan expectativa y desorden. En ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Logroño, se formaron largas filas desde la madrugada. En algunos casos, la confusión por la falta de información clara —sobre turnos, requisitos o puntos de atención— obligó a los migrantes a recorrer distintas oficinas durante horas.

En L’Hospitalet, en el área metropolitana de Barcelona, la postal fue elocuente: a media mañana, unas 5000 personas hacían fila para obtener certificados clave para iniciar el trámite. En Valencia, varios llegaron antes del amanecer para asegurarse un lugar. En Logroño, grupos enteros esperaban desde las cinco de la mañana para conseguir documentación básica como el empadronamiento.

También hubo contratiempos técnicos. En algunas oficinas de Madrid, caídas en los sistemas informáticos retrasaron la atención y pusieron en duda si todos los turnos del día podrían cumplirse. Aun así, el gobierno defendió que el dispositivo está “dimensionado y perfectamente asumible”, y aseguró que quienes tenían cita previa lograrían presentar su solicitud.

Egor Shulgin y Daniela esperan junto a migrantes que hacen fila frente al Ayuntamiento de Barcelona para obtener la documentación necesaria para solicitar la amnistía migratoria en EspañaEmilio Morenatti – AP

Entre la tensión logística, emergen historias personales que explican la urgencia. Nubia Rivas, venezolana de 47 años, logró completar el trámite en Madrid tras obtener turno digital. “El proceso se tarda un poco pero en general es fluido”, dijo. Otros, en cambio, describen semanas de preparación para reunir papeles, certificados y constancias.

Johana Moreno, también venezolana, llegó con su esposo a una oficina postal del centro. En su país era archivera; en España limpia casas. “Queremos estar bien, trabajar, aportar, pagar impuestos”, resumió.

Esa idea —la de integrar a quienes ya están insertos en la economía informal— es uno de los pilares de la política del gobierno. Sánchez ha defendido la regularización como una forma de ordenar una realidad existente y garantizar que esos trabajadores contribuyan al sistema.

El trasfondo es también demográfico. Con una población envejecida, España necesita mano de obra para sostener su economía y su sistema de seguridad social. Sectores como la agricultura, el turismo y los servicios dependen en gran medida de inmigrantes, muchos de ellos en situación irregular.

Migrantes hacen fila frente al Ayuntamiento de Barcelona para obtener la documentación necesaria para solicitar la amnistía migratoria en EspañaEmilio Morenatti – AP

La medida marca un contraste con el clima político predominante en buena parte de Europa, donde se endurecen las políticas migratorias. En España, en cambio, la regularización cuenta con el respaldo de empresarios y sindicatos, que la ven como una herramienta para formalizar el empleo.

No es, además, una decisión inédita. España ya recurrió a procesos similares en seis ocasiones entre 1986 y 2005, incluso bajo gobiernos conservadores.

Para quienes atraviesan el proceso, el impacto es inmediato. Mourad El-Shaky, un joven marroquí de 25 años que llegó tras cruzar medio continente a pie, lo describe sin rodeos: “Sin papeles tenés las manos atadas. Eres como un pájaro que no puede volar, con las alas rotas”.

La nueva amnistía promete, al menos para muchos, empezar a reparar esa limitación. Pero las primeras horas del operativo dejan en claro que el desafío no será solo político o económico: también será, en lo inmediato, logístico. Y el reloj ya empezó a correr.

Agencia AP y El País




Articulos relacionados
Subscribe
Notify of
guest

0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
- Advertisment -

Más leídos