La guerra en Medio Oriente atraviesa horas decisivas. Al filo del vencimiento de la tregua entre Estados Unidos e Irán, el presidente Donald Trump lanzó una advertencia directa que pone en duda la continuidad de las negociaciones y abre un nuevo escenario de tensión.
La tregua entre ambas naciones establecía un cese de hostilidades y la reapertura del estrecho de Ormuz, un enclave estratégico para el comercio petrolero. Sin embargo, ambas partes se acusan mutuamente de haber incumplido lo pactado.
A tan solo horas de que se venza la tregua entre Estados Unidos e Irán, en medio de una posible cumbre en Pakistán, Donald Trump anunció que decidió postergar un eventual ataque contra Irán.
“Dado que el Gobierno de Irán se encuentra gravemente dividido, lo cual no es inesperado, y a petición del Mariscal de Campo Asim Munir y del Primer Ministro Shehbaz Sharif de Pakistán, se nos ha solicitado que suspendamos nuestro ataque contra Irán hasta que sus líderes y representantes presenten una propuesta unificada”, escribió el mandatario en su cuenta de Truth Social.
Asimismo agregó: “Por lo tanto, he ordenado a nuestras Fuerzas Armadas que continúen el bloqueo y, en todos los demás aspectos, que permanezcan preparadas y capacitadas, y extenderé el alto el fuego hasta que se presente su propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado”
En este contexto, Trump elevó el tono contra Teherán y dejó en claro que el margen para negociar es limitado. “Irán ha violado el alto el fuego en numerosas ocasiones”, afirmó el mandatario en un mensaje publicado en su red social Truth.
Y fue más allá: advirtió que, si no se alcanza un acuerdo antes del vencimiento de la tregua, “muchas bombas empezarán a estallar”, en lo que fue interpretado como un ultimátum directo.
Además, el presidente estadounidense sostuvo que su país se encuentra en una posición favorable para negociar y aseguró que podría alcanzarse un “gran acuerdo” en el corto plazo.
El mensaje de Trump impacta de lleno en las conversaciones que buscan encauzar el conflicto. Aunque ninguna de las partes confirmó oficialmente una nueva ronda, crece la expectativa por un eventual encuentro en Islamabad, Pakistán.
Según trascendió, los principales mediadores —entre ellos el vicepresidente estadounidense JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf— podrían llegar a esa ciudad el miércoles para encabezar las delegaciones.
Sin embargo, desde Irán negaron que ya haya funcionarios en viaje, lo que alimenta la incertidumbre sobre la continuidad del diálogo.
Uno de los principales puntos de conflicto sigue siendo el control del estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte global de petróleo.
En los últimos días, Irán volvió a cerrar el paso marítimo en respuesta al bloqueo estadounidense sobre sus puertos, lo que provocó un fuerte impacto en los mercados. El precio del crudo Brent se disparó y se ubicó cerca de los 95 dólares por barril, más de un 30% por encima de los valores previos al inicio de la guerra.
Trump, por su parte, exige que el tránsito marítimo vuelva a la normalidad sin restricciones, lo que convierte al estrecho en un eje central de la negociación.
Con información de AP y AFP
