Inter Miami ganó dos de sus primeros tres partidos oficiales del año, empató el restante y en todos ellos fue figura Lionel Messi, autor de dos goles ante Sporting Kansas City por los playoffs de la Concachampions y de un doblete de asistencias ante New York City FC por la Major League Soccer. Como siempre.
Sin embargo, horas antes de la revancha por el certamen continental ocurrió algo poco habitual: la MLS dio a conocer una multa para el crack argentino por su enérgica protesta en el final del encuentro ante el equipo de Nueva York, el del debut por la liga estadounidense. Según explican, no respetó la prohibición de tocar la cara, la cabeza o el cuello de un oponente, en este caso de Mehdi Ballouchy, ayudante del técnico rival.
Luis Suárez también fue sancionado por un hecho similar, aunque claro que estas actitudes son más comunes en el Pistolero, quien muchas veces queda preso de sus emociones dentro de la cancha y lo termina lamentando (cómo olvidar cuando se quedó afuera del Mundial de Brasil por morder en el hombro al italiano Chiellini). En el caso de Messi, lo dicho, no es habitual ver este tipo de sanciones. De todos modos, en Estados Unidos ya hablan del «costado salvaje» de uno de los mejores futbolistas de la historia.
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Multan a Messi en la MLS por un polémico gesto
En noviembre de 2023, durante un partido de clasificación para el Mundial 2026 contra Brasil, Messi protagonizó un intercambio verbal con Rodrygo, delantero del Real Madrid, al que le recriminó unos comentarios despectivos, recuerda The New York Times. En esa ocasión, el ’10’ tomó del cuello al brasileño, una reacción que emparentan a cuando criticó abiertamente la parcialidad del árbitro en las semifinales de la Copa América 2019, también ante la Verdeamarela.
«Para muchos de sus fanáticos en todo el mundo, la humildad es lo que define a Messi fuera de la cancha, pero el ocho veces ganador del Balón de Oro es una persona completamente diferente dentro de ella. Es propenso a tener arrebatos emocionales, muchos de los cuales se producen en el calor del momento. ¿Quién puede olvidar aquel acalorado Clásico de 2011 cuando Messi pateó intencionadamente hacia los hinchas del Real Madrid que estaban sentados en la primera fila de las gradas del Bernabéu?», añaden en otro fragmento de un artículo publicado en las últimas horas.
Además, sugieren que los éxitos recientes obtenidos con la Selección Argentina, especialmente la conquista del Mundial de Qatar 2022, elevaron el estatus de Leo en el mapa del fútbol y que potenciaron esta faceta confrontativa. «Esta seguridad que tiene ahora en su juego, y el respaldo que le brinda su estatus, lo han convertido en un jugador con más poder dentro del campo, algo que se nota en su actitud en la MLS», aseguran.
El descontento de Messi con el árbitro Da Silva, de todos modos, no fue algo exclusivo del crack argentino. También Luis Suárez se acercó a discutir con el juez en el final del partido y Xavier Asensi, director de negocios del Inter Miami, cuestionó en redes sociales que el árbitro no haya expulsado al serbio Strahinja Tanasijević.
Javier Mascherano, entrenador de Inter Miami, otro de los tantos argentinos en las filas de Las Garzas, puso paños fríos a la situación: “El fútbol es emocional y es difícil entender lo que sienten los jugadores cuando están en la cancha». El Jefecito lo entiende. Así se vive el fútbol en Sudamérica, aunque en Estados Unidos todavía no lo entiendan.