ATENAS.- Cientos de miles de personas se concentraron este viernes en toda Grecia para exigir justicia en el segundo aniversario del accidente de tren más mortífero de la historia del país, mientras que en Atenas se produjeron fuertes enfrentamientos entre la policía y manifestantes, que arrojaron piedras al Parlamento.
Unas 57 personas murieron cuando un tren de pasajeros lleno de estudiantes chocó con un tren de carga el 28 de febrero de 2023, cerca del desfiladero de Tempi, en el centro de Grecia.
Dos años después, las deficiencias de seguridad que provocaron el accidente no se han subsanado, según una investigación publicada el jueves. Otra investigación judicial sigue sin concluir y nadie ha sido condenado por el accidente, lo que ha agravado la ira popular.
Las manifestaciones se replicaron en ciudades y pueblos de toda Grecia. Más de 325.000 personas salieron a las calles, según la policía, mientras que los trabajadores paralizaron el transporte aéreo, marítimo y ferroviario.
En la capital, Atenas, la protesta se tornó violenta cuando un grupo de jóvenes encapuchados lanzó cócteles molotov contra la policía e intentó asaltar las barricadas frente al Parlamento. El gas lacrimógeno disparado por la policía antidisturbios resonó por todo el centro. Los servicios de emergencia reportaron 13 heridos.
Se movilizó a más de 5000 agentes de policía en la capital para controlar a las multitudes y el posible descontento.
A primera hora del viernes, un mar de gente se agolpó en la céntrica plaza Syntagma, frente al Parlamento, coreando “asesinos” contra lo que consideran el papel del Estado en la catástrofe. “No tengo oxígeno” -las últimas palabras de una mujer en una llamada a los servicios de emergencia- resonaron en los cánticos de todo el país.
“Grecia mata a sus hijos”, se podía leer en una pancarta colocada frente al Parlamento, en el centro de la capital, donde se congregaron unas 180.000 personas, según la policía.
“Hoy, debemos enviar un fuerte mensaje para castigar a todos los responsable de este drama”, dijo Nikos Likomytros, un estudiante en historia y arqueología de 20 años.
El gobierno de centroderecha del primer ministro Kyriakos Mitsotakis, que ganó la reelección tras el accidente de 2023, se ha enfrentado a repetidas críticas de los familiares de las víctimas por no iniciar una investigación parlamentaria sobre la responsabilidad política. Por el momento solo se han presentado cargos contra funcionarios ferroviarios.
“La verdad completa debe salir a la luz, y los responsables, sin importar cuán alto sea su cargo, deben rendir cuentas”, afirmó Yannis Panagopoulos, presidente de la Confederación General de Trabajadores de Grecia, el sindicato más grande del país, que respaldó la huelga del viernes.
El gobierno niega haber actuado mal y dice que corresponde al poder judicial investigar el accidente.
Las protestas del viernes reflejaron el creciente enojo por la catástrofe en Grecia, donde la desconfianza en el gobierno es habitual tras una crisis de deuda de 2009-2018 en la que millones de personas perdieron salarios y pensiones, y los servicios públicos sufrieron una financiación insuficiente.
“El gobierno no ha hecho nada para que se haga justicia”, dijo Christos Main, de 57 años, músico en la concentración de Atenas. “No ha sido un accidente, ha sido un asesinato”.
El viernes, muchos alumnos acudieron a clase vestidos de negro, símbolo de luto. Otros sostenían globos negros. Los manifestantes pintaron en rojo los nombres de los fallecidos frente al Parlamento.
El 28 de febrero de 2023, poco antes de medianoche, un tren que realizaba el trayecto entre Atenas y Tesalónica, en el norte, con más de 350 pasajeros a bordo, chocó frontalmente con un tren de carga en el valle de Tempe, a unos 350 km al norte de la capital.
El colectivo de las familias de las víctimas y la sociedad civil denuncian una presunta “disimulación” de responsabilidades de la peor catástrofe ferroviaria en Grecia, convertida en un “trauma colectivo”, según el primer ministro. El siniestro, que dejó también decenas de heridos, expuso las deficiencias en la infraestructura de transporte.
Agencia Reuters, AP y AFP