SOFÍA, Bulgaria.– El expresidente prorruso Rumen Radev se encamina a una victoria arrolladora en las elecciones de Bulgaria e incluso podría asegurarse una mayoría parlamentaria, mostraron los sondeos a boca de urna, lo que potencialmente pondría fin a años de débiles gobiernos de coalición y alteraría la política exterior del país más pobre de la Unión Europea (UE).
Un sondeo a boca de urna actualizado realizado por la consultora Alpha Research, con sede en Sofía, mostró a Bulgaria Progresista, de Radev, con el 44%, muy por delante del histórico partido de centroderecha proeuropeo GERB, liderado por el exprimer ministro Boyko Borissov, con el 12,5%.
De confirmarse, este desempeño, que superó a los sondeos previos, marcaría uno de los resultados más contundentes obtenidos por un solo partido en una generación, dejaría de lado a una fuerza que ha gobernado intermitentemente durante décadas y podría poner fin a la inestabilidad que derivó en ocho elecciones en cinco años.
Sin embargo, pese a la enorme brecha entre ambos grupos, el porcentaje previsto podría no ser suficiente para que Radev forme un gobierno de un solo partido, lo que le dejaría la difícil tarea de buscar socios para gobernar.
“Bulgaria Progresista ganó de manera contundente. Esta es una victoria de la esperanza sobre la desconfianza, una victoria de la libertad sobre el miedo y, finalmente, si se quiere, una victoria de la moralidad”, dijo Radev sobre los resultados de los sondeos a boca de urna durante una conferencia de prensa.
Radev, un euroescéptico y expiloto de combate que se opone al apoyo militar a Ucrania en su guerra contra Moscú, dejó la presidencia en enero para postularse en las elecciones parlamentarias, convocadas después de que protestas masivas forzaran la salida del gobierno anterior en diciembre.
Aprovechó una ola de frustración con la inestabilidad política en el país balcánico de 6,5 millones de habitantes, donde los votantes están hartos de la corrupción y de los partidos tradicionales que han dominado la política durante décadas. Alpha Research estimó la participación en un 47% cuando faltaba una hora para el cierre de la votación, por encima del 39% registrado en las últimas elecciones de octubre de 2024.
Se espera que los resultados finales de las elecciones se conozcan el lunes.
El expiloto de caza y comandante de la fuerza aérea, de 62 años, ha prometido dar a la nación un nuevo comienzo. Sus partidarios están divididos entre quienes esperan que ponga fin a la corrupción oligárquica del país y quienes se alinean con sus posturas euroescépticas y prorrusas.
La popularidad de Radev se disparó al presentarse como un opositor a la mafia arraigada del país y a sus vínculos con políticos de alto rango. En actos de campaña prometió “eliminar el modelo corrupto y oligárquico de gobernanza del poder político”.
Desde 2021, Bulgaria ha lidiado con parlamentos fragmentados que produjeron gobiernos débiles, ninguno de los cuales logró sobrevivir más de un año antes de caer por protestas callejeras o acuerdos entre bambalinas en el Parlamento.
Tras votar el domingo, Radev señaló que el país ahora tiene una oportunidad histórica de cambiar el presunto modelo oligárquico de gobernanza. Instó a la gente a acudir a las urnas porque la participación masiva “es la única manera de ahogar la compra de votos en un mar de votos libres”.
En su campaña, Radev trazó comparaciones con el exprimer ministro húngaro prorruso Viktor Orban cuando habló de mejorar las relaciones con Moscú y reanudar el flujo libre de petróleo y gas rusos hacia Europa. También criticó a la UE por depender en exceso de las energías renovables.
No está claro cuánto impactarán sus posturas en la política exterior de Bulgaria, miembro de la OTAN en el flanco sudeste de la UE que se incorporó a la eurozona en enero –una decisión que Radev ha cuestionado.
El expresidente dijo que estaría dispuesto a trabajar en una reforma judicial con la coalición reformista proeuropea Continuamos el Cambio–Bulgaria Democrática (PP-DB), que quedó en tercer lugar en los sondeos a boca de urna de Alpha Research con el 11,3%. Un gobierno en minoría también era una opción en el Parlamento de 240 escaños, afirmó Radev.
“Bulgaria hará esfuerzos para continuar su camino europeo”, señaló Radev. “Pero una Bulgaria fuerte y una Europa fuerte… necesitan pragmatismo, porque Europa ha caído víctima de su propia ambición de ser un líder moral en un mundo sin reglas”, agregó.
Borissov, de GERB, pareció reconocer la derrota en una publicación en Facebook, aunque agregó una nota de cautela: “Ganar las elecciones es una cosa; gobernar es otra muy distinta. Las elecciones deciden quién queda primero, pero las negociaciones decidirán quién gobierna”.
Bulgaria se ha desarrollado rápidamente desde la caída del comunismo en 1989 y se incorporó a la UE en 2007. La esperanza de vida ha aumentado considerablemente, el desempleo es el más bajo de la UE y la economía cuenta con mayores resguardos desde que el país adoptó el euro en enero.
Sin embargo, sigue rezagada respecto de otros países de la UE en muchos indicadores, y la corrupción sigue siendo endémica, incluso en las elecciones, donde la compra de votos es frecuente.
El costo de vida se convirtió en un tema especialmente sensible desde que Bulgaria adoptó el euro. El gobierno anterior cayó en medio de protestas contra un nuevo presupuesto que proponía aumentos de impuestos y mayores aportes a la seguridad social.
Aunque Radev ha denunciado oficialmente la invasión de Ucrania por parte de Rusia, se ha opuesto repetidamente a la ayuda militar a Kiev y ha favorecido reabrir conversaciones con Rusia como una salida al conflicto.
La campaña relativamente vaga de Radev lo ha dejado abierto a cooperar con casi cualquier partido en el futuro Parlamento, según Mario Bikarski, analista sénior de Europa Oriental y Central en la empresa de inteligencia de riesgos Verisk Maplecroft.
Sin embargo, Radev parece reacio a entrar en una coalición formal con el partido ultraderechista y abiertamente prorruso Revival, dijo Bikarski.
Agencias AP, AFP y Reuters
