NICOSIA, Chipre.– El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, se mostró tranquilo el viernes ante los reportes de que Estados Unidos sopesa expulsar a Madrid de la OTAN como sanción por no respaldar sus operaciones en la guerra con Irán.
Según publicó Reuters, el Pentágono estaría considerando suspender al país europeo de la Alianza Atlántica –así cómo retirar el apoyo al Reino Unido en su disputa con la Argentina sobre las Islas Malvinas– de acuerdo con un funcionario estadounidense no identificado que se refirió a un correo electrónico del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
No obstante, el tratado fundacional de la alianza transatlántica no contempla ningún mecanismo para suspender o expulsar a ninguno de los 32 países miembros, aunque las naciones pueden retirarse por voluntad propia un año después de notificarlo a los aliados.
El artículo 13 del documento fundacional de la Alianza Atlántica señala que, “pasados 20 años de vigencia del tratado, cualquiera de las partes podrá dejar de serlo, un año después de haber notificado su denuncia ante el Gobierno de Estados Unidos de América, el cual informará a los gobiernos de las otras partes del depósito de cada notificación de denuncia”.
En toda la historia de la OTAN, ningún miembro ha abandonado voluntariamente la alianza.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha enojado por lo que considera el fracaso de algunos miembros de la alianza militar a la hora de respaldar las acciones estadounidenses en la guerra con Irán y de ayudar a vigilar el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas comerciales del mundo. Además, ha cuestionado el propósito de la pertenencia de Washington a la organización transatlántica.
Una fuente norteamericana dijo a Reuters que las opciones de “castigo” que maneja Washington, entre ellas la expulsión de España, se detallan en una nota en la que se expresa la frustración ante la aparente reticencia o negativa de algunos aliados a conceder a Estados Unidos derechos de acceso, base y sobrevuelo (ABO, por sus siglas en inglés) para la actual guerra en Medio Oriente, que empezó el 28 de febrero.
España se ha negado a permitir que fuerzas estadounidenses involucradas en la guerra utilicen bases en su territorio o su espacio aéreo y sostiene que las acciones de Washington e Israel en en Medio Oriente contravienen el derecho internacional.
El presidente estadounidense reprochó a Madrid que no permitiera el uso de bases militares situadas en la región de Andalucía, e incluso amenazó con cesar el comercio bilateral con el país europeo. Washington cuenta con dos importantes bases militares en España: la Base Naval de Rota y la Base Aérea de Morón.
Las opciones políticas esbozadas en el correo electrónico citado por Reuters tendrían por objeto enviar una señal contundente a los aliados de la OTAN con el objetivo de “disminuir la sensación de privilegio entre los europeos”, dijo el funcionario que habló con la agencia.
La opción de suspender a España de la Alianza tendría un efecto limitado en las operaciones militares estadounidenses, pero un impacto simbólico significativo, argumenta el correo electrónico. Sin embargo, el funcionario no dijo cómo Estados Unidos podría llevar a cabo la suspensión.
Trump critica desde hace meses a España por negarse a aumentar su gasto militar al 5% del PIB, tal y como establece el nuevo objetivo de la OTAN impulsado por Washington.
El gobierno español estima que con el 2% de su PIB que consagra a estos gastos cumple con sus compromisos.
Por otro lado, una de las opciones del correo electrónico revisado por Reuters prevé suspender a los países “difíciles” de puestos importantes o prestigiosos en la OTAN.
Francia y Reino Unido también se han negado a dar carta blanca a las fuerzas norteamericanas para utilizar su territorio en la campaña de bombardeos a Teherán.
La jefa de la política exterior de la Unión Europea (UE), Kaja Kallas, se mostró desconcertada por las críticas estadounidenses, dado que Reino Unido y Francia encabezan un esfuerzo para ayudar a garantizar el comercio en el estrecho una vez que termine la guerra.
“Cuando hemos mantenido contactos con los homólogos estadounidenses, lo que nos han pedido ha sido exactamente lo que podemos ofrecer tras el cese de las hostilidades”, afirmó Kallas. “Desminado, escolta de buques, todo eso es lo que hemos estado discutiendo”, agregó.
No obstante, Estados Unidos tiene “acuerdos y arreglos de larga data con aliados europeos sobre sobrevuelos y bases” que deberían respetarse, manifestó por su parte el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en una crítica implícita a algunos aliados europeos.
No todos los miembros de la alianza transatlántica tomaron la postura de España. Aviones de guerra de Estados Unidos han sobrevolado el espacio aéreo de otros aliados de la OTAN y han utilizado bases estadounidenses en otros países de la alianza para operaciones vinculadas al conflicto.
Agencias AP, AFP y Reuters y diario El País
