WASHINGTON.- La desaparición y muerte de al menos diez científicos y funcionarios del gobierno de Estados Unidos, vinculados en los últimos años a investigaciones nucleares y aeroespaciales, mantiene en alerta al país. Esta semana, el caso escaló a nivel federal: desde la Casa Blanca informaron que la administración de Donald Trump trabaja junto al FBI y el Departamento de Energía para determinar si existe algún nexo entre los episodios. Todos los fallecidos tenían acceso a información clasificada, un dato que alimentó especulaciones y teorías en redes sociales.
El propio Trump se refirió al tema el jueves. “Espero que sea algo aislado, pero lo sabremos en la próxima semana y media”, aclaró ante la prensa. “Es bastante serio, ojalá sea una coincidencia, o como quieran llamarlo”, señaló luego.
Ese mismo día, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, respondió acerca de la investigación en curso. “Ante las recientes y legítimas preguntas sobre estos preocupantes casos, y el compromiso del presidente Trump con la verdad, la Casa Blanca está trabajando activamente con todas las agencias pertinentes y el FBI para revisar de manera integral todos los casos en conjunto e identificar cualquier posible similitud”, aclaró.
“No se escatimarán esfuerzos en esta labor, y la Casa Blanca proporcionará actualizaciones en cuanto las tenga”, destacó luego Leavitt sobre las muertes y desapariciones que datan desde el 2022 y que involucran por lo menos a 10 científicos relacionados a proyectos sensibles del gobierno estadounidense, entre ellos programas de la NASA y otras áreas.
“Por el momento, nada relacionado con la NASA indica una amenaza a la seguridad nacional. La agencia está comprometida con la transparencia y proporcionará más información en cuanto le sea posible”, señaló la portavoz de la NASA, Bethany Stevens.
Por su parte, el FBI también se expidió al respecto. “Vamos a buscar conexiones para determinar si existen vínculos con el acceso a información clasificada o con agentes extranjeros”, indicó el director de la agencia Kash Patel, en diálogo con Fox News.
“Si se encuentra alguna conexión que conduzca a una conducta ilícita o a una conspiración, el FBI procederá a la detención correspondiente”, sentenció.
En simultáneo, el Congreso llamó a esclarecer los hechos con urgencia. James Comer, el presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, incluso advirtió en una entrevista a Fox, que detrás de los casos podría haber “algo siniestro”, y que por tal motivo se enviaron avisos al Departamento de Guerra, de Energía, FBI y la NASA en busca de explicaciones.
“Queremos saber todo lo que saben sobre lo que les pasó a estos científicos, porque esas cuatro agencias eran principalmente a las que estaban afiliados estos 11 individuos”, resaltó Comer.
“Queremos intentar reconstruirlo todo”, insistió el legislador quien luego anticipó su intención de llamar a los representantes de cada una de las agencias involucradas para que brinde explicaciones ante el Congreso.
Entre las principales victimas reportadas se encuentran Michael David Hicks, de 59 años; Nuno Loureiro, de 47; Frank Maiwald, de 61; Jason Thomas, de 45; Carl Grillmair, de 47 y Amy Eskridge, de 34, todos ellos fallecidos entre 2023 y 2026 y vinculados a la investigación científica, según consignó FOX.
La mayoría de los episodios quedaron envueltos bajo un manto de sospecha, dadas las circunstancias poco claras que rodearon sus muertes. En los casos de Grillmair y Loureiro, ambos fueron asesinados en sus propias viviendas, mientras que el cuerpo de Thomas —por entonces director de biología química en Novartis— fue hallado tres meses después de haber sido visto por última vez en un lago de Massachusetts, según consignó el medio local.
Por otro lado, la desaparición a fines de febrero del general de división retirado de la Fuerza Aérea Neil McCasland, de 68 años, actuó como detonante en redes sociales, donde numerosos usuarios comenzaron a vincular su caso con el resto de las muertes y desapariciones.
De acuerdo a lo publicado por NBS News, McCasland, contaba con una vasta trayectoria dentro de la Fuerza Aérea norteamericana y también había participado como voluntario en una serie documental relacionada con extraterrestres y objetos voladores no identificados, si bien desde su entorno desestimaron cualquier tipo de conocimiento especializado en ovnis, como se sugirió en redes sociales.
McCasland fue visto por última vez en su casa de Albuquerque, en Nuevo México. Según trascendió, salió del domicilio con botas de montaña y un revólver calibre 38, y dejó en el lugar tanto su teléfono celular como sus anteojos, un dato que sumó interrogantes en torno a las circunstancias de su desaparición.
Monica Reza, de 60 años; Melissa Casias, de 53; Anthony Chavez, de 79; Steven Garcia, de 48; también fueron reportados como desaparecidos entre 2023 y 2026 y además que sus desapariciones ocurrieron en circunstancias sospechosas, también se los relacionó a estudios nucleares y aeroespaciales.
