LONDRES.– Los precios del crudo volvían a subir este miércoles tras conocerse la noticia de ataques con armas de fuego contra al menos tres buques portacontenedores en el estrecho de Ormuz y la falta de avances en las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán.
A las 10.49 GMT, los futuros del crudo Brent –el referente internacional– ganaban 73 centavos, o un 0,7%, a 99,21 dólares el barril, y los del West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) mejoraban 59 centavos, o un 0,7%, a 90,26 dólares el barril. Ambos referenciales sumaron cerca de un 3% el martes.
Aunque los precios del petróleo han bajado desde sus máximos de marzo, siguen estando muy por encima de los niveles anteriores a la guerra, lo que preocupa a los inversores, que temen que los elevados precios de la energía puedan acelerar la inflación y mantener las tasas de interés globales más altas durante más tiempo.
Teherán abrió fuego contra un buque portacontenedores en el estrecho por la mañana, y un segundo fue atacado poco tiempo después, según el centro de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO, por sus siglas en inglés) del Ejército británico. La Marina de la Guardia Revolucionaria iraní confiscó dos barcos por lo que describió como violaciones marítimas y los trasladó a sus costas, según informó la agencia de noticias semioficial Tasnim.
Irán y Estados Unidos han impuesto restricciones a las embarcaciones que transitan por el estrecho, que hasta que empezó la guerra a fines de febrero era una vía marítima libre por la que pasaba alrededor del 20% de los suministros mundiales de petróleo y gas natural licuado.
Anteriormente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que prorrogaría de forma indefinida el alto el fuego con Irán, horas antes de que expirara. Ninguna de las partes acudió a las conversaciones de paz en Pakistán.
El anuncio del alto el fuego parecía ser unilateral y no quedó claro de inmediato si Irán o Israel –aliado de Washington– aceptarán prorrogar la tregua, que empezó hace dos semanas.
Las acciones mundiales mostraban resultados mixtos el miércoles en una sesión cauta, mientras los inversionistas observaban cuáles serían los próximos pasos en el conflicto en Medio Oriente después de la extensión de la tregua.
El CAC 40 de Francia bajó un 0,2% en las primeras operaciones, a 8221,18, mientras el DAX de Alemania cedió menos de un 0,1% y se ubicó en 24.256,40. El FTSE 100 británico prácticamente no registró cambios, en 10.497,60. Los futuros de Estados Unidos apuntaban a una leve alza, con los futuros del Dow subiendo un 0,4% a 49.509,00. Los futuros del S&P 500 avanzaron un 0,4% a 7131,00.
La inflación en el Reino Unido aumentó en marzo tras un fuerte salto en el precio de la nafta a raíz de la interrupción del suministro de energía causada por la guerra con Irán, según mostraron cifras oficiales el miércoles.
En las operaciones en Asia, el índice de referencia Nikkei 225 de Japón subió un 0,4% y cerró en 59.585,86. El Hang Seng de Hong Kong perdió un 1,2% a 26.163,24, mientras que el Compuesto de Shanghai ganó un 0,5% a 4106,26.
Por otra parte, las medidas aplicadas por diferentes gobiernos para intentar mitigar la crisis energética que desató la guerra en Medio Oriente ha llevado a una caída en la demanda de gas natural, algo que, según dijo el presidente del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG), corre el riesgo de convertirse en un fenómeno estructural si el conflicto persiste.
Desde que empezó la guerra, se han retirado del mercado mundial más de 500 millones de barriles de crudo y condensado, según datos de Kpler, lo que supone la mayor interrupción del suministro energético de la historia moderna.
Los países que dependen de los suministros del golfo Pérsico han reaccionado pasando a quemar carbón y acelerando la transición hacia las energías renovables.
En su intervención en la conferencia “Invierte en Energía Africana” celebrada en París, Philip Mshelbila -secretario general del organismo que representa a una docena de países que poseen el 70% de las reservas probadas de gas natural del mundo- dijo que dichas medidas son, en la actualidad, una respuesta a corto plazo a la crisis.
«Si el conflicto terminara hoy, el mundo se recuperaría en un plazo de seis meses a un año. Pero si dura seis meses, esos cambios impulsivos que estamos viendo podrían convertirse en estructurales“, afirmó Mshelbila.
El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, dijo por su parte que la Unión Europea debe acelerar su salida de las energías fósiles y que la actual crisis de suministro debe “servir de señal de alarma, de punto de inflexión”.
“Europa debe dar la espalda a su dependencia de las energías fósiles y encaminarse hacia la autonomía con energías verdes”, defendió el funcionario en una rueda de prensa el miércoles.
Podría ser difícil imaginar que la guerra con Irán pese sobre el precio de juguetes, cremas de afeitar y esmaltes de uñas, pero ni siquiera estos son inmunes a las restricciones de los envíos de petróleo desde Medio Oriente.
Como muchos juguetes blandos, las productos desarrolladas por un fabricante en Fort Lauderdale, Florida, están hechas con poliéster y acrílico, fibras sintéticas derivadas del petróleo. Tres semanas después de que empezó la guerra, proveedores en China notificaron a Aleni Brands que conseguir los materiales ya les estaba costando entre un 10% y un 15% más, afirmó el director ejecutivo Ricardo Venegas.
“Creo que esta situación demuestra cuánto permea el petróleo en todo nuestro sistema, y no podemos escapar de ello. ¿Quién habría pensado que el precio de un juguete tendría una relación directa con el petróleo?”, comentó Venegas.
No se trata solo de juguetes. Los petroquímicos derivados del petróleo y el gas natural se utilizan para fabricar más de 6000 productos de consumo, según el Departamento de Energía de Estados Unidos. Teclados de computadora, lápiz labial, raquetas de tenis, pijamas, lentes de contacto blandas, detergente, chicle, zapatos, crayones, crema de afeitar, almohadas, aspirina, dentaduras postizas, cinta adhesiva, paraguas y cuerdas de guitarra de nailon son sólo algunos de ellos.
Hasta ahora, el efecto más tangible e inmediato de la guerra para muchos fuera de la zona de conflicto ha sido el alza de los precios de la nafta. Los viajeros también están viendo tarifas aéreas y cargos por vuelos más altos, a medida que las aerolíneas responden al aumento del costo del combustible de aviación. Los consumidores podrían encontrarse pagando más por alimentos, muebles o cualquiera de la miríada de bienes transportados por camiones que funcionan con diésel.
Pero el petróleo crudo no sólo se refina como combustible. Se transforma en químicos, ceras, aceites y otras mezclas que aparecen en una enorme variedad de artículos cotidianos, incluidos la mayoría de los fabricados con plástico y caucho. Los derivados del petróleo también se usan en muchos embalajes. Las interrupciones del suministro mundial de petróleo ya están en su octava semana, y los mayores costos de producción también podrían encarecer los objetos para los compradores, según grupos comerciales y algunas empresas.
Agencias AP, AFP y Reuters
